13 de enero de 2009

CROATAS Y USTACHI

En los últimos años ha surgido la tendencia equivocada, y con frecuencia maliciosa, de considerar el gentilicio “croata” como sinónimo de Ustachá o Ustachi. Sin embargo, aunque en algunos casos tales denominaciones pueden coincidir, en la mayoría de ellos son diferentes y hasta opuestas. Para comprender la distinción, es menester precisar el significado y extensión de estos términos.

Ustachá
Ustachá es la pronunciación castellanizada de Ustaša, que significa insurrecto. El Ustaša, fue un partido nazi - fascista croata, fundado en 1929 por Ante Pavelič, que tenía como objetivo alcanzar la independencia de Croacia, región que había sido incorporada al Reino de Yugoslavia después de la Primera Guerra Mundial y la disolución del imperio austro – húngaro. Para ello, recurrieron al empleo de prácticas terroristas, basando su política en la supremacía étnica del pueblo croata. Ustaše (ustachi, en español) es la denominación otorgada a los militantes de dicho partido.

Durante la Segunda Guerra Mundial, después de la invasión nazi al Reino de Yugoslavia, los alemanes crearon el Estado Independiente de Croacia, designando como Jefe del Consejo de Estado, al Jefe del Ustaša, Ante Pavelič. Entre 1941 y 1945, el régimen Ustachá implementó el campo de concentración más grande de Europa en Jasenovač, una pequeña localidad de 210 kilómetros cuadrados, donde los Ustachi torturaron y asesinaron a más de 800.000 personas, en su mayoría serbios, pero también judíos, gitanos y croatas disidentes del régimen.

Después de la derrota de las potencias del Eje por el bando Aliado, los partisanos yugoslavos expulsaron al Ustachá del poder y Croacia volvió a formar parte del Estado yugoslavo como una de las repúblicas federadas a la nueva Yugoslavia.

Con la caída del régimen Ustachá, sus dirigentes y partidarios huyeron hacia diversos países de Europa y Latinoamérica. Llegaron a Argentina, donde fueron protegidos por el entonces Presidente Juan Domingo Perón, quien los envió a Bolivia, al igual que a muchos nazis, encabezados por el Oficial de las SS nazi Mario Busch, como uno de los expertos extranjeros para la represión contra la oposición falangista, “contratados por el Presidente Víctor Paz Estenssoro, para cumplir diversas actividades en el país” .

Croatas
Aunque parezca una obviedad (por lo visto no lo es) croata es la persona natural de Croacia. Croacia es una República europea ubicada en la orilla nororiental del mar Adriático. Limita al Norte con Eslovenia y Hungría; por el este con Serbia y Montenegro, y al sur con Bosnia-Herzegovina.

En el siglo IX, Croacia era un reino independiente y, poco tiempo después, uno de los países europeos más poderosos. En virtud del Pacta Conventa del siglo XI, formaron una unión dinástica con Hungría, a fin de resistir unidos las pretensiones expansionistas de Bizancio y Venecia. Sin embargo, a mediados del siglo XIII, el reino húngaro fue fuertemente impactado por la expansión otomana.

Después de haberse liberado de la dominación otomana, ejercida por un periodo de cerca de cinco siglos, Croacia obtuvo su independencia nacional en el siglo XVIII, aunque permanecía bajo autoridad húngara, dentro de la cual ingresó a formar parte del imperio austro – húngaro en 1867.

A la disolución de este Imperio, se formó el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos al que Croacia fue incorporada en contra de su voluntad. Este nuevo Reino, pronto se transformó en la dictadura personal del rey serbio Alejandro Karageorgevič que, en 1929, proclamó el Reino de Yugoslavia (primera Yugoslavia).

Dentro de este contexto, es que Pavelič fundó el Partido Fascista Croata, que posteriormente sería denominado Ustaša, convirtiéndose en el abanderado de la independencia croata, pero, como ya se tiene establecido, empleando medios terroristas y proclamando la superioridad étnica del pueblo croata.

No obstante, el periodo, más sangriento aún, de la historia del pueblo croata se desarrolló durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Yugoslavia se convirtió en uno de los escenarios de la contienda entre los “Aliados” y las “Fuerzas del Eje”. Surgieron tres bandos que pugnaban por el control de Yugoslavia: la tendencia comunista liderada por Josif Brozovič, más conocido como Yosif Broz Tito; la tendencia nazi -fascista liderada por Ante Pavelič que gobernaba dictatorialmente el restituido Estado Independiente de Croacia y la tendencia occidental liderada por el General Draga Mihailovič, Ministro de Guerra del Rey Pedro II de Yugoslavia que se encontraba refugiado en Londres.

A la conclusión de la Segunda Guerra Mundial, con la ocupación soviética de Yugoslavia, Broz Tito obtuvo el apoyo necesario para convertirse en Dictador de ese país. Durante su gobierno, “Tito ordenó también la muerte de 600.000 croatas musulmanes que antes habían sido perseguidos por Pavelič y ordenó otras matanzas en el interior del país”2.

Como consecuencia del panorama brevemente descrito y, sobre todo, obviando detalles que dañarían la sensibilidad hasta de los más indolentes, por su crueldad y despliegue de excesiva violencia sanguinaria; no resulta nada extraño que grandes contingentes de ciudadanos croatas y yugoslavos en general, migraran hacia otras latitudes del orbe, huyendo del genocidio instaurado por los ustachi y, desde 1945, de la tiranía de Josif Brozovič “Tito”.

Migraciones Croatas
El movimiento migratorio después de la Segunda Guerra Mundial, no fue el único. Por el contrario, existieron dos corrientes migratorias previas y más numerosas que la tercera. La primera, se ubica en el periodo comprendido entre 1870 y 1914 en que los croatas emigrantes partieron principalmente desde el sur de Dalmacia, especialmente, desde Split – Boka Kotorka y la Isla de Brač, por razones de índole económica.

La segunda corriente migratoria, se produjo entre 1918 y 1935, en que la pobreza generada en Europa por la Primera Guerra Mundial, indujo a grandes contingentes de croatas procedentes de Dalmacia, Istria y Herzegovina a emigrar en busca de mejores condiciones de vida.

Estos movimientos migratorios, llegaron a Italia atravesando el Mar Adriático y desde allí hasta nuestro continente por el Atlántico. La mayoría, se estableció en el sur de Argentina y Chile, pero algunos continuaron el viaje hacia otros países sudamericanos, como Bolivia, Uruguay, Paraguay y otros que ofrecieran oportunidades para el trabajo agropecuario. Una vez establecidos en sus nuevos lugares de residencia, muchos contrajeron matrimonio con bolivianas y bolivianos, fundando así nuevas familias boliviano - croatas.

Este breve recorrido por la historia del pueblo croata, muestra lo arbitraria que resulta la conclusión de que todos los emigrantes croatas fueron Ustachi. Por el contrario, muchos fueron víctimas de este régimen y, otros, de la pobreza post guerras de Europa y la tiranía de Tito. Más aún, también resulta arbitraria la conclusión de que los bolivianos descendientes de croatas ustachi, necesariamente compartan la ideología nazi – fascista de sus ascendientes y deban asumir cualquier tipo de responsabilidad por los delitos que hubieran cometido sus padres o abuelos.

En toda sociedad civilizada, las responsabilidades penal, social y moral son de carácter estrictamente personal y, derivarlas de otras condiciones como la nacionalidad o el apellido, implica ignorancia y xenofobia, además del desconocimiento de la garantía constitucional de presunción de inocencia.


1 BARRIGA Antelo, Hernán. Laureles de un Tirano. Empresa Industrial Gráfica E. Burillo. La Paz 1965.
2 PORTUGAL Joffre, Sergio Raúl. “La Liberación Nacional y el Informe Resumen sobre las Violaciones a los Derechos Humanos en los Gobiernos de Víctor Paz y Hernán Siles”. La Paz, 2008.

No hay comentarios: